Resisting Peace

I got the idea for this blog from my recent travels to Europe. I was stoked about going to Europe for the first time and could not wait to board the plane. I did not care that the flight was nine hours, I just couldn’t contain my excitement and nothing was going to damper my joy. Or so I thought. I quickly found my seat on the plane and starting making myself comfortable. I was ready. I sat there patiently waiting for everyone to hurry up and board the plane so we could get this show on the road. Finally, everyone was in their seats and we were ready for take off. Right as we take off, there was a loud scream that was followed by more screams and cries. The little toddler in the row in front of me was not a happy camper about being in the air. I thought maybe she would calm down after a couple minutes, but no. She cried almost the whole entire flight. Probably seven out of nine hours on the flight she was screaming crying. The mother tried feeding her, holding her, rocking her, and even walking up and down the airplane. Nothing helped.

The lady sitting beside the mother of the child asked if there was something specifically wrong with the little girl and the mother said that she had not slept and was fighting sleep. And when I heard this conversation between the two women I automatically had the thought, we do that same thing with God. It may sound strange saying it that way, but we resist the peace that God so freely gives. This little girl was probably pitching a fit because for one, she was in an unfamiliar place so she wasn’t comfortable and secure enough to be at peace and rest. And two, she wasn’t listening to her mother and trusting her in knowing what was best for her, which was to go to sleep. And lastly, the little girl not only affected her, her mother, and her row on the plane; but the whole plane was affected from her loud screams.

I feel like a lot of Christians go through that in our walks with God. We all go through different seasons in our life and when we enter into a new season it’s unfamiliar and we don’t know what to expect, so sometimes we can resist the peace that God is giving us to embrace the next season. For me, I want to always know whats next and I want to feel secure and confident, but when you don’t know what the next season in your life is going to look like its easy to get anxious and restless in the process. Also, we can resist the peace that God gives when we think our way is better than His. It’s so easy sometimes to resist that peace when we feel we have a different solution. I’ll be honest I’ve always been a little stubborn, just a little though, I think I get it from both of my parents and sometimes I want to try my way first. And God probably just looks at me and says, “sweetie, you could have done it my way and you would have had peace through it all.” And that’s the truth, if we follow God and know that He’s got us in whatever season were in or going to be in then it would save us a lot of trouble. Just like how the little girl was not only causing stress to her mother, but to everyone that was around and that’s what happens when we don’t follow peace. Everyone else around us, especially our close loved ones have to deal with the stressed, uneasy you.

So, a couple things to learn from this is one, when God is bringing us into a new season we need to trust Him even when we don’t know what is going to come next. We must grab hold to that peace and not let go. Not to mention, God never has surprises so He knows exactly what is going to happen next in our lives, so why would we not trust Him and link to His supernatural peace? And two, we must obey. Know that God only wants the best for you, nothing less than that. So, when He’s telling you to rest, and cast all your cares on Him, then do just that (1 Peter 5:7). Remember whatever season you may be in right now or about to enter, know God has peace waiting for you to grab a hold of that will carry you through that season and onto the next.

Finally, at about hour seven on the flight the little girl stopped resisting and gave in and knocked out. She was finally at peace and her mother was at peace, you could just tell by the look on her face; also everyone else on the flight could now be at peace and rest. So trust God and be secure that He’s got you and He knows exactly how to carry you through the seasons of your life. Be encouraged today!

“The LORD gives strength to his people; the LORD blesses his people with peace.” Psalm 29:11

With love,

Hannah


Resistiendo la Paz

Tuve la idea de este blog en mi reciente viaje a Europa. Yo estaba equipada para ir a Europa por primera vez y no podía esperar para abordar el avión. No me importaba que el vuelo fuera de nueve horas, no pude contener mi emoción y nada iba a bajar mi alegría. O eso pensaba. Rápidamente encontré mi asiento en el avión y me commence a poner cómoda. Estaba lista. Me senté allí esperando pacientemente a todos que subieran al avión para que pudiéramos seguir este espectáculo en el camino. Finalmente, todos estaban en sus asientos y estábamos listos para el despegue. Justo cuando despegamos, hubo un fuerte grito que fue seguido por más gritos y llantos. La pequeña niña en la fila delante de mí no estaba muy feliz de estar en el aire. Pensé que tal vez iba a calmarse después de un par de minutos, pero no. Lloró casi todo el vuelo entero. Probablemente siete de nueve horas en el vuelo estaba gritando y llorando. La mamá trató de darle de comer, abrazarla e incluso caminar de un lado a otro en el avión. Nada ayudó.

La señora que estaba sentada al lado de la madre, le preguntó si había algo específicamente malo con la niña y la madre dijo que ella no había dormido y estaba luchando contra el sueño. Y cuando escuché esta conversación entre las dos mujeres, automáticamente tuve el pensamiento que hacemos lo mismo con Dios. Puede sonar extraño decirlo de esa manera, pero resistimos la paz que Dios nos da tan libremente. Esta niña fue probablemente estaba así porque uno, estaba en un lugar desconocido por lo que no se sentía cómoda y lo suficientemente segura para estar en paz y descansar. Y dos, ella no estaba escuchando a su madre ni confiando, pues ella sabía que era lo mejor, que era ir a dormir. Y, por último, la pequeña niñas no era la única afectada sino también su madre, la fila en la que estaban y todo el avión se vio afectado por sus fuertes gritos.

Creo que una gran cantidad de Cristianos pasan por esto en nuestro camino con Dios. Todos pasamos por diferentes etapas en nuestra vida y cuando entramos en una nueva temporada que es desconocida y no sabemos qué esperar, es cuando muchas veces nos ponemos a resistir la paz que Dios nos da para continuar con la próxima etapa. Yo siempre quiero saber que va a pasar después y quiero sentirme segura y confiada, pero cuando nos sabemos com ova a ser la próxima etapa en nuestra vida, es muy fácil que estemos ansiosas y sin poder descansar en el proceso. También, podemos resistir la paz que Dios da cuando pensamos que nuestro camino es mejor que el suyo o cuando sentimos que tenemos una solución diferente. Voy a ser honesta, siempre he sido necia, aunque sólo un poco, creo que lo herede de mis papás, ya que a veces quiero probar primero de mi forma. Y Dios probablemente sólo me mira y dice, “mi niña, lo podrías haber hecho a mi manera y habrías tenido paz a través de todo el proceso.” Y esa es la verdad, si seguimos a Dios y sabemos que Él nos acompaña en cualquier etapa que estamos o vamos a estar, entonces nos ahorraríamos un montón de problemas. Al igual que cómo la niña no sólo estaba causando estrés a su madre, sino que también a todos los que tenía alrededor, exactamente eso es lo que sucede cuando no seguimos la paz. Todo el mundo que nos rodea, en especial nuestros seres queridos tienen que lidiar con ese estrés.

Entonces, tenemos un par de cosas que aprender de esto, cuando Dios nos llevando a una nueva etapa, tenemos que confiar en Él, incluso cuando no sabemos lo que va a venir a después. Hay que abrazar la paz y no dejarla ir. Dios nunca tiene sorpresas, Él sabe exactamente que va a pasar después en nuestras vidas, así que ¿por qué no confiar en Él y enlazarnos a esa paz tan sobrenatural? Y dos, hay que obedecer. Debemos saber que Dios sólo quiere lo mejor para ti, nada menos que eso. Por lo tanto, cuando Él te está diciendo que descanses, y dejemos todo a su cuidado, debemos hacerlo. (1 Pedro 5: 7).Recordemos que cualquier etapa en la que estemos en este momento o a punto de entrar, Dios tiene paz esperando a que nos agarremos de ella y eso nos llevará a la siguiente etapa.

Finalmente, a eso de unas siete horas en el vuelo, la niña dejó de resistirse y se rindió. Ella estaba finalmente en paz y su mama también, se podia ver por la mirada en su cara; También todos los demás en el vuelo ahora podia descansar. Así que confía en Dios y estemos seguros que Él nos lleva de la mano y sabe como nos va a guiar en las diferentes etapas de nuestra vida. ¡Ánimos!

“El Señor da poder a su pueblo; Él lo bendice con la paz “. Salmo 29:11

Con amor,

Hannah

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